Nubarrones

Buenos días ami@s!! Por decir algo ¿verdad? De golpe hemos vuelto al mal tiempo.

Pero bueno así puedo ofreceros aquel post que tenía preparado para días de lluvia y que nunca llegue a colgar.

A mi este tiempo me pone gris, o bueno quizás no sea solo el tiempo… Yo creo que tiene mas que ver con ese momento por el que todos pasamos cuando llegamos a esa edad medio madura y que supone un punto de inflexión y reflexión en nuestras vidas, ¡que coño seamos claros: la temida crisis de los 40!.

Yo aun no los tengo pero caerán no dentro de mucho,y para mi no es un problema de edad (adoro cumplir años), es mas bien una cuestión de miedos, inseguridades y a la vez autoexigencia.

Yo tengo la teoría de que hay dos etapas en la vida donde se pasa por esta situación, una es la adolescencia: aun no sabes lo que quieres y tienes miedo a no cumplir con las expectativas de la sociedad que te rodea. Y luego está la madurez,  eres plenamente dueña de tu vida, sabes lo que quieres, pero en ocasiones tus obligaciones y responsabilidades te limitan.

Ambas etapas producen un cierto vértigo y ansiedad. A mi edad te cuesta mas lanzarte al vacío, y cuando vuelves la cabeza piensas… Ojalá con 18 años hubiese tenido las cosas tan claras como las tengo hoy. Porque con 18 la única responsabilidad que tenía era la de cumplir mis sueños (que no tenía claro cuales eran) y con taitantos sigo teniendo ese derecho, pero tengo muchísimas mas responsabilidades.

En fin que no se si será la edad, estos nubarrones grises, nostalgia del pasado o simplemente el síndrome premenstrual. Pero lo cierto es que parece que me ha entrado la prisa por cumplir los check de mi lista de deseos y sueños por cumplir y eso me agobia un poco.

No obstante tampoco me preocupa en exceso, hablando de cómo me siento en este sentido, con las personas mas hallegadas, me he dado cuenta que somos much@s los que a esta edad recibimos la visita de este fantasma. “Mal de muchos consuelo de tontos” siempre dice mi madre y quizás tenga razón, al fin y al cabo somos nosotros mismos quienes tomamos las riendas de nuestra vida y nada nos impide escoger el camino, bueno si, las oblaciones, convencionalismos y miedos. Creo que ya va siendo hora de pegarles una buena patada, después de todo quién no arriesga no gana…

Total, que estos días es lo que tienen, son como yo digo “jodones” porque traen nostalgia y ciertos nubarrones. Para colmo hoy es el día del padre, yo ya adelanté mi POST homenaje, pero me hubiese encantado disfrutar plenamente de este día en familia, sin embargo… Me toca dedicar unas horitas al curro, así que, día completito. Me quedo con lo mejor del momento; ver como mis niños le dan ese regalo que, con tanto cariño, han preparado para “su papi”, mañana seguro que sale el sol y todo tendrá otro color.

Yo cojo ya mi paraguas me calzo mis HUNTER y me despido por hoy, deseando un feliz día a todos los papas del mundo y a mi padre y mi marido en especial. Os dejo con mis inspiraciones para el día de hoy y con un consejo que yo pienso poner en práctica: cuando se acerquen nubarrones abre tu paraguas y protegete de la tormenta, además siempre que llueve… escampa.

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Gabardina: CYFASHIONC, Bolso: ISABEL MARANT, Botas: BURBERRY, Jersey: ROMWE, Falda: MONKI

image Vestido: ZARA, Bolso: LULÚ GUINESS, Botas: BURBERRY, Chubasquero: AMAZON

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Gorro: REÍ, Botas: HUNTER, Chubasquero: WANDA NYLON, Pendientes: NASTIGAL, Anillo: BROWNS FASHION.

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Gabardina, vestido y bolso: ZARA, Botas: HUNTER.

Pues hasta pronto guapeton@s!! Disfrutad del festivo aunque sea bajo la lluvia y nos vemos en breve con muuuuuuuchas más cositas, ¿os apetece? A mi un montón. Os dejo con mi imagen de la semana en honor a mis papas favoritos. Bss4all 😘😘😘

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Conviviendo con mis recuerdos

Hola a tod@s! El otro día os prometí un POST especial y distinto y aquí lo tenéis.

Hoy no voy a hablaros de moda ni de tendencias, a cambio os ofrezco un trocito más de mi y de mi vida. Sentimientos y recuerdos que hoy quiero compartir con vosotros. Momentos que no tienen precio, y recuerdos que son imborrables, como cuando de repente vuelve a ti un olor del pasado, e intentas retenerlo recreando los momentos ligados a el, personas, comidas, perfumes… no os ha pasado nunca?

Como ya sabéis he pasado unos días en la playa, pero no una playa cualquiera, sino la playa de mi infancia, la que me vio crecer, probablemente la primera que vi.

Hacia más de 15 años que no la pisaba, y al volver, todo son recuerdos. Mis abuelos, que nos dejaron hace ya unos años, tienen aquí un apartamento, y este año decidimos venir on los niños. Todo esta igual, nostalgia y tranquilidad te invaden a partes iguales. Es una sensación extraña, como si no te hubieses ido nunca.

Aún me veo corriendo con mi pandilla por los jardines de la urbanización, mi primera pandilla de adolescencia, con lo importante que es eso a esa edad, cada verano hacíamos pacto de hermandad y, como en “verano azul”, llorábamos cuando teníamos que volver a nuestras respectivas ciudades. Seguramente me habre cruzado estos días con alguno de ellos y probablemente ni nos hayamos reconocido, 15 años cambian mucho y más en estas edades!!

Por lo demás practicamente todo sigue  igual, el olor a jazmín de los jardines, la tiendecita de la esquina, los farolillos que alumbran la urbanización, es casi como viajar al pasado.

Volver al apartamento ha sido casi como volver a veranear con mis abuelos, todo sigue exactamente en el mismo sitio, la familia ha intentado mantener en lo esencial el apartamento tal y como lo dejaron ellos, y yo se lo agradezco una barbaridad.
Aún me parece estar viendo a mi abuela desayunando en la terraza sus tostadas con mantequilla y mermelada, mientras mi abuelo vuelve de caminar por la playa con su inconfundible gorra, aún colgada tras la puerta. Es como sí me los fuese a cruzar en cualquier momento.

Sobre una estantería descansa el libro que probablemente nos hayamos leído todos los primos, aún está el bote de lápices que tenía mi abuelo donde guardaba escrupulosamente los bolis que utilizábamos para anotar los puntos cuando jugábamos a las cartas. La mecedora de la terraza donde siesteaban, hasta los tazones de desayuno.

Buscando una libreta en uno de los cajones del aparador encontré otro tesoro de mi abuela, su caja de costura, con los mismos hilos y agujas que la vi usar infinitas veces, los mismos botones con los que yo jugaba.

Sabéis no he podido tener un final de verano mejor, hay cosas imposibles que cuestan muy poco, como volver a veranear con tus abuelos cuando físicamente ya no están con nosotros, pero están en su apartamento, en sus sábanas, en nuestros corazones.

Mis abuelos, personas increíbles, dejaron 7 hijos, 14 nietos y 4 biznietos y lugar precioso en la playa donde podemos juntarnos y recordarlos, donde podemos volver a estar en ellos. Os dejo unas imágenes de estos últimos e inolvidables días.

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Gracias Felisa y Tomás por todo lo que nos habéis enseñado y legado a lo largo de vuestra vida. Os quiere, vuestra nieta mayor

Sandra Blanco

 

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