Noche y día, día y noche

Pues sí, he de confesarlo, desde mi adolescencia, y consecuente autonomía para decidir en que prendas gastaba mi paga mensual, descubrí que soy como una pequeña urraca.

Veréis, adoro las prendas deslumbrantes esas que habitualmente catalogamos como “para salir”. Me encantan los paillettes, las sedas, el raso, los encajes, los vestidos joya, las transparencias …, entiéndase por supuesto todo en su justa medida ¡claro!, que ya os veo imaginándome como Rafaela Carra en sus esplendorosos tiempos…

Lo cierto es que como os comentaba antes, en mi primera juventud solía gastarme gran parte de mi asignación en este tipo de prendas. Por aquel entonces “salir” era algo que hacía regularmente, recuerdo que llegaban los lunes y ya en el “insti” (¡puff! ¡que lejos queda eso!) estábamos pensando en el modelito del viernes. La semana se te hacía más corta sí, entre apuntes y deberes, parabas a probarte que te pondrías y con qué, y allí estabas otra hora delante del espejo con tu mejor pose, decidiendo tu look para triunfar.

Los años de facultad no fueron muy diferentes la verdad, además se le sumaba que ya tenía más independencia y más presupuesto, pues empezaba ya con mis pinitos laborales. Yo seguía buscando mis tesoros nocturnos y cayendo en la tentación de invertir en ellos. Para el “día a día” utilizaba el armario de mi hermana bien provisto de jerséis, camisas y sudaderas chulisimas para ir a la facultad (más de una pelotera tuve con ella por abusar en este sentido).

Pues bien, lo cierto es que cuando llegas a mis taitantos, con trabajo, hijos y demás responsabilidades las ocasiones de lucir modelito nocturno se reducen considerablemente. Tu presupuesto esta mucho más repartido y tiendes a ser más racional en tus compras.

El tema es que yo sigo teniendo el mismo vicio, cada vez que entro en una tienda mis ojos, manos y después dinero, se deciden por alguna prenda especial. Lo que aún no os he contado es que gracias a mi profesión conseguí tener una percepción distinta de este vicio y convertí lo que creía mi defecto en ventaja o virtud.

Aprendí la técnica del MIX, que no es otra cosa más que mezclar, customizar y a veces arriesgar, os aseguro que funciona. Mi armario de repente se volvió más funcional y dupliqué el número de posibilidades a la hora de vestir tanto para una ocasión especial como para mi vida diaria.

A continuación os muestro una serie de ejemplos que funcionan y nos permiten lucir esas prendas especiales en más de una ocasión independientemente de la hora del día y del plan que tengas.

Imprescindible para conseguir esto es no encasillar o etiquetar las prendas que adquirimos, caer en el error de “me he comprado esto para este evento o este día” es muy común.

Para conseguir amortizar una prenda especial o cualquier tipo de prenda hay que tener la mente abierta y arriesgar.

Aquí tenéis una primera opción en la que podéis rescatar un vestido que bien podríais llevar en una boda, pero que cambiándole los complementos y accesorios podréis usar en cualquier momento.

 

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1. Stradivarius 2. Mango 3. Stradivarius 4. Victoria 5. Zara 6. Stradivarius 7. Mango 8. Zara 9. Stradivarius

Este ejemplo también es válido con shorts y minifaldas joya, busca su contraste con camisetas y sudaderas de algodón, ahora tan de moda .

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1. Dolores Promesas 2. Topshop 3. BDBA 4. Asos 5. VNA-shop 6. Topshop 7. BDBA 8. Nike

La clave: sandalias planas y zapatillas, shopping bags y bolsos de gran tamaño, en cuanto al accesorio pañuelos y collares con color, los materiales mejor naturales, sin brillos ni estridencias.

En esta segunda opción he optado por el caso contrario; unos sencillos pantalones sastre os servirán para cualquier evento más formal si lo mezcláis con un buen top y los accesorios adecuados.

 

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1. Zara 2. BDBA 3. Zara 4. Topshop 5. Topshop 6. Topshop 7. Parfois 8. Topshop 9. BDBA  10. Topshop 11. Zara 12. BDBA 

La clave: tops y blusas con cuerpo, aplicaciones, tejidos vaporosos y con caída como las sedas, rasos, organzas… Bolsos pequeños de mano (clutch) o de tamaño medio tipo sobre, sandalias y zapatos siempre con tacón, los materiales con brillo y fantasía darán al look ese aire festivo que necesitas.

Y ahora asómate a tu armario, elige y mezcla!!. Si tu armario se te queda corto no olvides que siempre puedes ampliar horizontes. ¿Has probado a robarle algún jersey o sudadera a tu pareja, hermano o amigo? Puedes atraverte incluso con sus vaqueros al fin y al cabo los boyfriend son tendencia.

Ya sabes… prueba, experimenta y diviértete!! Y si necesitas ayuda, no lo dudes ¡AQUÍ ME TIENES!

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